- INSTITUTO CERES

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    Instituto Ceres                                          consultas@institutoceres.com.ar                                                                   

 
- Es un espacio de capacitación para aquellos que tiene las ganas de aprender, actualizarse y estar informado sobre los avances que día a día surgen en el complejo post cosecha de los cereales, ideado y dirigido por el Perito Sergio Jourdán, el cual tiene una vasta trayectoria de trabajo y enseñanza.
Quien ha tenido la posibilidad de desarrollar su tarea en los principales puertos de nuestro país como así como en el interior del mismo; en acopios, trazabilidad, etc. asi también paises limítrofes. Con base en la ciudad de San Salvador, en calle Rocamora 364, Entre Ríos, Argentina; zona de asentamiento   agroindustrial de arroz por excelencia.
 
- Con el dictado de la Carrera de Perito en Cereales, oleaginosas y legumbres, como base de enseñanza,  con el Título oficial del SENASA otorgado por la Escuela de Recibidores de Granos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en  examen final libre.
 
- Ofrece  la posibilidad de capacitar a personal de empresas, productores en las cuestiones elementales y necesarias en el manejo post cosecha, determinación de calidad en arroz, soja, maíz etc. con la posibilidad de armar cursos a medida de cada necesidad a fin de eficientizar procesos y elementos disponibles en los lugares de trabajo.
 
DEL NOMBRE CERES.....
Ceres (para los romanos, Deméter para los griegos) era hermana del dios Júpiter (Zeus) y también del dios Plutón (Hades) que era el dios de las profundidades de la tierra, de los infiernos. Ceres era la diosa de la tierra, de la agricultura. Es la patrona de Sicilia. Da origen al nombre de los cereales.
Tenía una hija muy querida llamada Proserpina (Perséfone). Un día que Proserpina se paseaba y recogía flores, su tío Hades la raptó y se la llevó con él a las profundidades. Ceres se llevó tal disgusto con la desaparición de su hija que descuidó la tierra y todas las plantas se secaron.
Intervino Zeus en el asunto y obligó a su hermano Hades a que devolviese a Proserpina al mundo exterior. Hades aceptó, pero antes quiso que Proserpina comiera un grano de granada, el alimento de los muertos. Al comer aquello se vio obligada a regresar cada año.
Por eso cuando Proserpina salía al mundo exterior, la tierra sonreía y florecía; renacían las plantas, los cereales y las flores. En una palabra: llegaba la Primavera. Pero Proserpina tenía que regresar de nuevo al lado de Hades y otra vez la tierra se veía desolada con la muerte de la vegetación: llegaba el Invierno que no era otra cosa que la manifestación anual del dolor de Ceres al perder a su hija.



 
 
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